Hay estándares que nacen porque una industria no puede darse el lujo de fallar. En oil & gas, un plan de integridad de activos no es una buena práctica: es un requisito mandatorio. Una fuga, una falla estructural, un ducto que colapsa — ahí el riesgo es explosivo, literalmente. Por eso esa industria ha desarrollado, durante décadas, los modelos más rigurosos del mundo para anticipar el fallo antes de que ocurra.
La minería chilena no ha vivido bajo esa misma presión. Pero eso está empezando a cambiar.
El próximo 30 y 31 de julio, en el Sheraton Miramar Hotel & Convention Center de Viña del Mar, se realizará Rust Wars 7, el VII Congreso y Feria de Integridad, Confiabilidad y Corrosión — uno de los encuentros técnicos más relevantes del país, que este año reúne entre sus auspiciadores a actores de peso como Collahuasi, BHP, Codelco, Teck y Sierra Gorda. Ahí se realizará el gran lanzamiento de la Guía de Integridad de Activos para la industria minera, documento oficialmente titulado RP-IMP-001 — Guideline for the Development and Implementation of an Integrity Management Program (IMP) for Mining Industry Assets, presentado por Alejandro Irarrázabal Figueroa, fundador y CEO de ECOS Ingeniería en Integridad y miembro del Directorio de AMPP (Association for Materials Protection and Performance) — la asociación internacional de referencia en protección de materiales y control de corrosión.

Un modelo que no se inventó desde cero
«El plan de integridad de activos para la industria minera viene de la industria del oil & gas, donde es mandatorio tenerlo debido a los riesgos que conlleva esa industria», explica Irarrázabal. El desarrollo no fue solitario: la guía tiene como coautor a W. Kent Muhlbauer, autoridad internacional en gestión de riesgos para oil & gas, cuya metodología rige — según describe el propio Irarrázabal — desde Estados Unidos hasta Chile.
La guía se estructura en cinco pasos que, aplicados a un activo cualquiera —un mineroducto, un muelle, un tanque de concentrado—, buscan lo mismo que buscan en un ducto de gas: que la falla no ocurra.
- Recopilar la información del activo, desde todas las fuentes disponibles.
- Identificar las amenazas a su integridad, clasificadas en tres tipos: dependientes del tiempo (la corrosión, principalmente), independientes del tiempo (daños de terceros, clima, suelo, operación incorrecta) y estables o de resistencia (fallas de diseño, construcción, especificación o equipo).
- Calcular el riesgo de cada amenaza —probabilidad de ocurrencia por consecuencia— con un enfoque que ECOS busca hacer 100% cuantitativo, incorporando juicio de ingeniería y conocimiento del fenómeno físico subyacente, no solo estadística histórica.
- Evaluar la integridad del activo con especialistas de cada área.
- Definir medidas de mitigación que lleven el riesgo a un valor ALARP —as low as reasonably practicable, lo más bajo que sea razonablemente posible— hasta el punto en que el costo de seguir mitigando supere el beneficio real.
Por qué esto importa para la minería
«Si falla un concentraducto, hay un impacto al medio ambiente, hay un problema con las comunidades, pero obviamente no es explosivo como sí lo es en el área del oil & gas», reconoce Irarrázabal. La diferencia de riesgo es real. Pero el razonamiento de fondo —anticipar antes que lamentar— no depende de cuán catastrófica sea la falla. Depende de cuánto vale prevenirla.
Esa es, en el fondo, la apuesta de la guía: que la minería chilena no tenga que esperar un incidente mayor para adoptar el mismo rigor que otra industria ya perfeccionó por necesidad.
Con más de 20 años desarrollando ingeniería en corrosión y planes de integridad de activos, ECOS no llega a este lanzamiento como una empresa nueva probando suerte en un formato de moda. Llega con la Guía como el resultado natural de dos décadas de trabajo técnico — con el respaldo de una autoridad internacional como coautor, y con Rust Wars 7, ante el círculo más relevante de la minería y la ingeniería de integridad en Chile, como el escenario donde ese trabajo se pone, por primera vez, a disposición de toda una industria.